miércoles, 19 de agosto de 2015
martes, 14 de enero de 2014
¿Qué hacer después del diagnóstico?
COACHING TDAH: “El cerebro fugitivo”
¿Qué hacer después del diagnóstico?
1.
Aprender acerca del TDAH, qué es y qué no es. Lea libros y artículos de fuentes
confiables. Comprenda que lo que está leyendo puede no ser exacto. Aún no
sabemos qué causa el TDAH.
2.
Trate de involucrar a su pareja en el aprendizaje.
3.
Recuerde que el diagnóstico no cambia nada. Sólo le puso un nombre a lo que ya
existía.
4.
Probablemente sienta alivio y tristeza por el diagnóstico. Puede sentirse
aliviado de saber que algo le sucede y que no es su culpa. Puede sentirse
triste de saber que algo le sucede y nadie se había dado cuenta.
5.
Reconozca que el diagnóstico es el primer paso hacia una vida mejor. Debe
conocer el problema antes de comenzar a lidiar con el.
6.
Examine su pasado y se dará cuenta que mucho de lo que sucedió no fue su culpa.
7.
Comience a pensar en lo que puede hacer para que su futuro sea mejor.
8.
Recuerde que las mejoras llegarán lentamente. Acepte esto para no sentirse
defraudado.
9.
Visite salas de chat, foros y grupos de mensajes de gente con TDAH. Mucha gente
está pasando por lo que usted está pasando. Ellos pueden ayudarlo y darle
ánimo.
10.
Considere unirse a un grupo de autoayuda de TDAH.
11.
Trate de conocer gente con TDAH para poder compartir sus experiencias darse
apoyo.
12. No
sienta vergüenza por tener TDAH.
13.
Piense acerca del impacto del TDAH en su vida. Anote los aspectos positivos y
los negativos.
14.
Aprenda a reírse de usted mismo en sus "momentos TDAH".
15. No
tema buscar la ayuda profesional de un terapeuta o un entrenador.
domingo, 12 de enero de 2014
domingo, 28 de julio de 2013
Asociación Nazarena de Familiares y
Afectados por Trastorno Hipercinético (ANFATHI)
ESCUELA DE PADRES “Soy coach de mi hij@”
Dr. Psicología Hipólito Macías Pichardo
TDAH: LA ACEPTACIÓN
La aceptación del Trastorno por Déficit de la Atención e
Hiperactividad (TDAH) parte del entendimiento, es decir, de saber por qué
nuestro hijo hace lo que hace, porqué reacciona de esta manera, por qué no
resultan efectivas determinadas medidas y en cambio sí lo son otras, porqué no
es capaz de hacer determinadas cosas, porqué muestra interés o desinterés ante
determinados estímulos, porqué le cuesta tanto cambiar y adaptarse, etc.
Pero la aceptación no es sólo conocer y entender el trastorno
sino tomar conciencia, implicarse y comprometerse de forma activa en la
intervención con el niño en sus dificultades, objetivos y tareas.
La aceptación debe de estar presente en todos los sujetos de
apoyo que rodean al niño (escuela, familia, ámbito social, la Sociedad) pero en
ocasiones nos encontramos con situaciones donde sólo algunos de estos sujetos
aceptan el trastorno mientras el resto se mantiene indiferente, o incluso lo
rechaza.
Los padres con niños con Trastorno
por Déficit de Atención e Hiperactividad son culpabilizados de los desajustes
de sus hijos por la propia familia, el colegio y la sociedad. Por ello, desde
la Asociación Nazarena de Familiares y Afectados por el Trastorno Hipercinético
(ANFATHI) nos tomaremos muy en serio lo anterior. Para ello se llevarán a cabo
campañas con el fin de conseguir la aceptación del TDAH en todos los ámbitos de
la vida y que este trastorno sea visto por todos como una cosa tan normal como
puede ser el poner gafas a nuestro hijo cuando tiene un problema de vista.
Por todo ello, los padres deben tener conciencia
de que tendrán que educar a un “niño desconcertante” porque será
inteligente y cariñoso, pero también más inmaduro en todo lo que se refiera a
las funciones asociadas al lóbulo frontal.
Un niño
hasta 3 años podrá parecer menor en su capacidad para controlarse físicamente
(más hiperactivo o impulsivo) y para controlarse emocionalmente (exteriorizará
más sus emociones, las positivas y negativas). Pero, el niño con TDAH también
se cansará antes en tareas que requieran atención sostenida, le costará mucho
automatizar las rutinas diarias, perderá cosas, tendrá más olvidos, etc.
Los padres deberán pues, ser pacientes, ajustar sus demandas a la capacidad real de niño (para ello
necesitarán apoyo de un profesional), plantearse objetivos concretos y tener
una actitud vital y positiva ayudándoles a destacar sus logros. Pero, también deberán formarse en educación
(con estos niños no vale ser un padre de tipo medio), aprender a reorganizar su
vida para que todo sea más llevadero, buscar apoyos familiares y sociales,
aprender a no caer en el sentimiento de culpa y controlar su propio estrés.
domingo, 4 de noviembre de 2012
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